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La fantasía del líder y la realidad del dirigente

Por Roberto Amadeo Bazán

El blog de Roberto Amadeo Bazán

RE-VALORAR AL LÍDER SOCIAL

Añadido el 15/11/2016
Imagen 1

En la época actual no es tan sencillo hablar del líder como lo quieren representar autores que para hacerlo apelan a figuras mesiánicas y/o se encallan en la funcionalidad estructural de una empresa, para hacernos creer que todo aquel que tiene a su cargo a un grupo de trabajadores es un líder; por lo menos, nuestra deducción es que los contenidos en el tema de un líder empresarial no es lo mismo a la de un líder social. Si bien indican algunas cuestiones interesantes, sin embargo, cada uno tiene su propia cualidad. Para el campo social, este tema, necesariamente, requiere recurrir a la historia de los pueblos para saber el camino que han tenido sus líderes y cuál fue su proyección futura. La discusión sobre el tema no es pues si el líder “nace o se hace”, porque ello resultaría bizantino.
Por tanto, tratar sobre el líder nos lleva a la connotación de un pilar fundamental en el desarrollo de la sociedad, antes que ella misma surja como tal. Históricamente los cambios fueron impulsados por líderes consecuentes que siempre visionaron una sociedad distinta. Cada localidad, por más pequeña, tiene su historia y con él su líder o lideresa que en su momento la dinamizó, esto, debemos aprender a valorar para enriquecer el trayecto de los nuevos líderes jóvenes que surjan como fruto de la necesidad.
El líder retrogrado termina por convertirse en un tirano, pero, en consecuencia, engendra el surgimiento de un nuevo líder descubierto por la necesidad de contrarrestar al tirano envilecido de poder.
El tratamiento que se le da al líder en la obra: “La Fantasía del Líder y la Realidad del Dirigente”, tienen ese esclarecimiento en la acepción de un líder activo y comprometido por el desarrollo integral de sus pueblos, y no la de un líder miope y dependiente, que también los hay.
Recordemos que unos líderes codiciosos levantaron imperios (con el sufrimiento de muchos pueblos y culturas) y otros líderes ungidos de libertad contribuyeron a que esos imperios se desmoronen por dentro. Desde el Imperio Persa. Entonces estamos tratando con un personaje histórico que requiere ser re-valorado en toda su dimensión. Sin embargo, hay que diferenciar entre el líder autentico del farsante y de pacotilla, entre el líder surgido por la esencia de su propia evolución y el fabricado por el mercado para mitigar descontentos, y no se hagan cambios profundos sino los que convienen a determinados intereses.


LA NEUROCIENCIA Y EL NEUROLIDERAZGO

Es importante considerar el avance que está teniendo la ciencia de la neurología que ha entrado al campo de la ciencia administrativa y organizacional, donde se encuentra el líder en plena actividad direccional. Su aporte a las diferentes disciplinas como la psicología organizacional, la sociología y otras ha definido conceptos y herramientas metodológicas en el neuroliderazgo dirigida a la conducta del líder según se indica:
- la toma de decisiones,
- la motivación,
- la inteligencia emocional,
-la forma de relacionarse con otros,
- la inteligencia y aprendizaje individual, y organizacional,
- entre otros aspectos vinculados al mundo organizacional y el ejercicio del liderazgo.
Esto es ver al líder desde dentro en el funcionamiento de sus capacidades neuronales para la toma de decisiones.
Sobre el particular podemos tener diferentes opiniones como suele suceder cada vez que aparece algo innovador, hasta encontrar una posición cercana a lo correcto. En todo ello, me ha llamado la atención la opinión del escritor argentino Néstor Braidot especialista en estos temas, indicando que: “Los verdaderos líderes son quienes tienen el cerebro preparado para decidir sobre la marcha, en el momento. Ya no hay tiempo para imaginar escenarios porque la velocidad con que cambian las circunstancias no lo permite. Tampoco hay tiempo para estudiar el caso y, mucho menos, para aplicar una solución aprendida”.
Si en este concepto va a encallar el neuroliderazgo nos preocupa porque en el campo social, estaríamos sin rumbo, perdidos y marcados por la improvisación. Por el contrario, el líder social o político, en la época actual, debe estudiar leyendo más, capacitarse más para que sus decisiones no sean abruptas. Dudo mucho que conocer los aportes de la neurociencia es encaminar al líder hacia lo “instintivo” y pragmático donde la mente solo sepa tomar decisiones “sobre la marcha”. Esa conducta no solo es pragmatismo, sino también anarquía a lo que nos llevaría un líder que no estudia ni toma decisiones basado en la planificación estratégica para cualquier acción. Si se cambia el instinto y el olfato por la estrategia ya analizada, las decisiones de contingencia se darían sobre la marcha.
Aunque en el grupo del líder, nadie va a pensar sobre lo que sucede en las neuronas de su cerebro; sin embargo, sus acciones tienen mucho que ver con sus conexiones neuronales que no es visto ni evaluado por nadie, porque son los resultados los que hacen que el líder sea valorado. En el libro la “Fantasía del Líder y la Realidad del Dirigente” se trabaja sobre ese estímulo que lleva a reconocer las acciones del líder en el campo social con total disposición. Si bien es importante conocer qué ocurre en el cerebro del líder para saber cómo se manifiesta su mente que permita apuntalar nuevos conocimientos con acciones en base a una conducta activa y persistente; estoy seguro que, igual o más importante es saber alimentar su espíritu de lucha, esperanzador y consecuente, dialogante y sabio en sus decisiones con determinación, evitando ser tentado por las perturbaciones que tienen los líderes con “mente de mono” y conducta frágil. El campo social, no es una empresa con "subordinados" ni un mercado con clientes, es una vivencia cotidiana con relaciones distintas e insatisfechas.

Añadido el 30/01/2017

AUSENCIA DE LÍDER QUE HAGA LIDERAZGO
CON CULTURA PREVENTIVA A NIVEL DE PAÍS


Hemos visto con estupefacción e impotencia lo ocurrido en nuestro país como consecuencia de los desastres naturales. Más aún, nos causa indignación escuchar: “…no hubo manera de prevenir…” ¿Por qué no se puede prevenir?
Sin duda. No evitaremos que caiga la lluvia que viene anunciando inundaciones desde años atrás. No podremos evitar el huayco que de todos modos bajara inconteniblemente, pero sí podemos atenuar sus daños. ¿Dónde está la cultura preventiva, del que todos cotorrean y nadie lo lidera con determinación?
Personalmente estoy seguro que sí se puede mitigar los daños si contamos con “políticas de manejo hídrico”, aplicado desde lo más pequeño (Canales, quebradas, hasta ríos y lagos, etc.). ¿Cómo no haber prevenido que en Huancavelica un Hotel Turista de lujo sea arrasado por las aguas del río embravecido por los huaycos? ¿Quién autorizó la construcción en un espacio de peligro latente? ¿Cuánto se cobró por ello?
En Lima, por el lado de Chaclacayo, Chosica, si bien no han habido pérdidas humanas, si hubo pérdidas materiales dejando en la desolación a muchas familias ¿no hay posibilidades de controlar eso que no sea con pequeños muros de contención arrasados fácilmente por los huaycos? ¿Qué hay detrás de la incompetencia, de la indiferencia? ¿Por qué todos los años que llueven tiene que haber las mismas angustias del pueblo de Huarochirí, condenado a vivir a expensas de grandes rocas con lodos sobre su cabeza?
Lo ocurrido en Ica deja poco que desear, una inundación que ya tuvo antecedente avasallador del río Ica, en 1998, la inundación llegó hasta la Plaza de Armas. Por los daños actuales, se ve que no se hizo nada para prevenir daños futuros y las autoridades sólo hicieron políticas del limbo que encubrió luego dudosas ganancias con las construcciones en lugares de peligro latente ¡ahí están los resultados!
Algo parecido con la carretera Federico Basadre, en la parte ubicada en la Provincia Padre Abad de la región de Ucayali, todos los años con la misma cantaleta de rotura de carretera por la caída de huaycos ¿acaso no hay otras alternativas? Claro que sí, lo que pasa es que resulta más atractivo cargar el gasto presupuestal antes que la solución a los problemas de la población que viaja por vía terrestre. Y así, en Arequipa donde ha habido lamentables pérdidas humanas, Huancayo y otros puntos del país. ¿Qué hacen las autoridades? ¡Ahí están sus resultados! Culpándose unos a otros.
Lo que escuchamos con estupor es que cuando se buscan responsables o culpables, inmediatamente sin ningún tapujo y con voz impostada se recurre a la abstracción: “…es el calentamiento global o el cambio climático, ya lo dijimos no estamos cuidando el planeta…”, con eso se calla la boca a cualquier reclamo y se mete miedo para seguir manipulando. Al mismo tiempo, piden más presupuesto para hacer lo mismo de lo mismo, acechados por la corrupción.
Sin duda, acarreados por los hechos, observamos que no tenemos líderes que sean capaces de hacer liderazgos con culturas preventivas a nivel de todo el país. Líderes capaces de evitar que con las grandes obras preventivas se evite la corrupción. Por el contrario, se evidencia que ha habido líderes contaminados que hacían liderazgo con la corrupción y hoy están siendo procesados, no solo por lo que ganaron favoreciendo a una empresa contra otra; sino en la calidad misma de las obras, en una supervisión amañada y por el que se desembolsaron grandes cantidades de dinero. Bolsa suculenta para el “lavado de activos”.

Hoy nos encontramos con que no hubo buenas obras en Ica y por eso la inundación, no obstante de que en la reconstrucción, luego del terremoto, circularon grandes cantidades de dinero.
Odebrecht es solo la punta del “iceberg”, todavía queda mucho por descubrir. Por ejemplo, las “grandes denuncias con acusaciones como organización criminal” que se hicieron por corrupción en Áncash; queda chico. Las denuncias que se hizo a la principal autoridad de Cajamarca, es ínfimo en comparación a la danza de millones de dólares que “englobaron” los bolsillos de políticos corruptos.
¿Cómo vamos a tener política preventiva si es más grande la codicia por las grandes obras que imantan por lo bajo olas de millones? A quién le interesa la política preventiva para el pueblo si la ganancia esta en los rieles de la corrupción. A qué político le interesa la ruptura de las carreteras si ellos tienen el beneficio de viajar en avión, mientras que por tierra lo hace la mayoría de pobres. Siempre se dirá no hay presupuesto, para el próximo año será y así hemos venido siendo la denuncia viviente y permanente de lo que en su época dijo Gonzales Prada: “donde se aplica el dedo brota el pus”, cuanta pus y cuánta cobardía, cuánta codicia y cuanto cinismo.
Todo lo que el pueblo tiene que aprender a cambiar, en la cabeza de sus líderes honestos y probos, desde la familia, es la falsa costumbre de recurrir a curar con baba lo que otros avivados sueldan con metal su ganancia mal habida. Los líderes honestos deben bregar por una cultura preventiva haciendo liderazgo a nivel de todo el país y en todos los sectores activos de la sociedad, previniéndonos también, como no, de los lideres amamantados por políticos corruptos.
Si trabajamos educando y actuando, construyendo la cultura preventiva, el próximo año (2018) será diferente y no nos quejaremos de lo mismo, claro, siempre y cuando los corruptos no nos ganen la partida. Y por supuesto, la naturaleza sea manejada técnicamente, con criterio de solución, sin maltratarla y respetando su historia, antes que con visión de ganancia.